La fisioterapia en la lumbociática tiene varios propósitos: 1 Movilizar a la raíz nerviosa para que se acomode y evite la compresión de la deformación del disco intervertebral y con ello tener un alivio en la presión radicular. 2 Relajar, estimular y gratificar una zona castigada por el dolor. 3 Reforzar la musculatura alrededor de las vértebras y con ello conseguir un refuerzo vertebral. Una fisioterapia que someta mayor presión a los discos intervertebrales puede agravar la enfermedad incluso la puede producir en otros discos interverbrales predispuestos, por esa razón la fisioterapia ha de realizarse o estar dirigida por un experto en columna vertebral.